En un paso decisivo hacia la soberanía científica de México, tres proyectos de investigación de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) fueron seleccionados por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) para recibir financiamiento especializado.
Los proyectos resultaron beneficiados bajo la convocatoria “Maduración de tecnologías, mejoramiento de la inventiva y retos tecnológicos para la atención de problemáticas nacionales prioritarias”. Un requisito fundamental para este apoyo fue contar con patente vigente, asegurando que los desarrollos no solo sean teóricos, sino soluciones tangibles que disminuyan la dependencia tecnológica del país.
- Superalimentos a partir de recursos olvidados
Desde la Facultad de Ingeniería Química, los doctores Lorena y Juan José Luna Guevara lideran el escalamiento de microencapsulados obtenidos de plantas subaprovechadas en México: Renealmia Alpinia y Tecoma Stans.
Este proyecto busca transformar estos recursos fitogenéticos en alternativas nutricionales y funcionales de alto valor. Mediante la microencapsulación, se protegen las propiedades de la planta para que puedan ser integradas de forma eficiente en la dieta humana, combatiendo carencias alimentarias con flora nativa.
- Tecnología portátil para el campo mexicano
La agricultura de precisión recibe un impulso con el trabajo de la doctora María Claudia Denicia Carral, investigadora del Complejo Regional Centro. Su proyecto consiste en un dispositivo portátil de monitoreo diseñado para el sector agrícola.
Este equipo permite a los productores obtener datos en tiempo real sobre el estado de sus cultivos, optimizando el uso de recursos como agua y fertilizantes. Su portabilidad y bajo costo representan una herramienta clave para modernizar el campo sin depender de costosa tecnología extranjera.
- INOCREP: Productividad sustentable para el maíz
El doctor Jesús Muñoz Rojas, del Instituto de Ciencias (ICUAP), encabeza la manufactura y el registro ante COFEPRIS de INOCREP. Se trata de un inoculante microbiano de segunda generación diseñado específicamente para aumentar la productividad de cultivos prioritarios, como el maíz, de manera sustentable.
A diferencia de los fertilizantes químicos tradicionales, este desarrollo biotecnológico potencia el crecimiento de las plantas de forma natural, protegiendo la salud del suelo y garantizando la seguridad alimentaria de la región.
Un impacto más allá del laboratorio
La selección de estos proyectos subraya la calidad de la investigación en la máxima casa de estudios de Puebla. Al estar orientados a problemáticas nacionales, estos desarrollos prometen un impacto directo en la economía rural, la salud pública y el fortalecimiento de la industria tecnológica mexicana.
Con este financiamiento, la BUAP reafirma su compromiso de convertir el conocimiento científico en bienestar social y autonomía para el país.

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