La Feria Nacional del Libro de la BUAP (FENALI) se consolida como un espacio donde el pasado y el futuro de las letras convergen. En sus más recientes jornadas, la feria ha logrado un equilibrio fascinante: por un lado, revivir la crudeza de la Conquista a través de la narrativa gráfica y, por otro, desmenuzar los secretos detrás del éxito editorial en la era digital.
La historia en viñetas: Tenochtitlán no es ficción
El autor José Luis Pescador presentó el cuarto tomo de La caída de Tenochtitlán, una obra que desafía la etiqueta de “simple cómic”. Más que una recreación visual, el libro funciona como un artefacto histórico que integra:
Documentación rigurosa: Referencias a pinturas de José Clemente Orozco y textos del siglo XVI.
Narrativa no lineal: Un juego de ida y vuelta en el tiempo que refleja la complejidad del encuentro de dos mundos.
Foco en Malintzin: El tomo 4 profundiza en la toma de conciencia de este personaje clave, alejándola del mito y mostrándola como una mujer en pleno proceso de decisiones vitales.
Pescador destacó que este volumen relata la masacre de Cholula, uno de los episodios más sangrientos de la guerra, y culmina con el histórico encuentro entre Moctezuma Xocoyotzin y Hernán Cortés. Según el autor, la obra no busca ser la última palabra, sino una “puerta abierta” para que el lector busque otras fuentes.
El reto de vender libros: El marketing como arte
En paralelo, el Foro Carolino fue sede de la presentación de El arte de conquistar lectores. El marketing de libros en la era digital. Su autora, Pilar Gordoa, compartió una hoja de ruta basada en sus 28 años de experiencia en la industria.
Gordoa no endulza la realidad: hacer marketing editorial es un reto mayúsculo. Su obra, estructurada en 10 capítulos, funciona como una guía práctica que enseña a:
Identificar audiencias reales en un mar digital.
Diseñar estrategias basadas en casos de estudio y ejemplos reales.
Aprender de los errores comunes para desarrollar propuestas sólidas.
“No se trata solo de poner un libro en el estante, sino de entender quién está del otro lado de la pantalla”, se mencionó durante la charla, dirigida especialmente a profesionales y entusiastas del sector que buscan profesionalizar el alcance de sus obras.
Un balance necesario
Mientras Pescador utiliza el arte secuencial para que no olvidemos de dónde venimos, Gordoa ofrece las herramientas técnicas para asegurar que esas (y otras) historias lleguen a las manos correctas. La FENALI BUAP demuestra así que la literatura es tanto un acto de memoria como un ejercicio de innovación constante.

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